Seguridad Nacional no mide crecientes en el Río Bravo con su muro

MIGUEL TIMOSHENKOV  

LAREDO, TX. – Las imprecisiones que engloban un muro fronterizo podrán dejar daños bilaterales sin análisis estructurales con las futuras crecientes del Río Bravo.

Deberán los expertos evaluar lluvias intensas río arriba sobre la cuenca, así como los escurrimientos de la serranías del estado de Coahuila y situaciones meteorológicas como huracanes y tormentas tropicales.

“Estamos preocupados que ignoren lo inesperado que causará estragos en nuestras comunidades”, detalló Melissa Cigarroa, regidora del Distrito III del gobierno de Laredo. “Tienen que remontarse a la historia donde en 1954 el huracán Alice, en junio de ese año, derribó la estructura del puente y el agua subió a varias cuadras de ambos lados de la frontera”.

Cigarroa dijo que en 2010 registró un alto gasto de agua el río y cerraron carreteras por los efectos que marcó cuando había tanta agua que se desbordó.

Aunque National Weather Service y la Comisión Nacional del Agua de México mantienen monitoreando el río. Cuando el escurrimiento sea intenso los problemas se harán presentes y los daños que pudieran ocasionar marcarán responsabilidades.

Cigarroa como otros miembros del cabildo no están conformes con la administración de Donald Trump que se rige por el pensamiento, no por la razón, para construir un muro.

“Hay detalles tan diversos que no están considerados en los planes de ese muro”, dijo Cigarroa. “Nos preocupa porque somos de esta región y hemos enfrentado con nuestros ancestros los desastres de la intensidad del agua que pudiera llegar”.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*