Preocupa a familias locales ser deportados.

MIGUEL TIMOSHENKOV .

LAREDO, TX. – Mientras dimensionan el plan de deportación masiva anunciada por el presidente electo Donald Trump, habitantes locales que por muchos años viven en esta frontera sin documentos reflexionan sobre su futuro.

Familias que huyeron de la violencia en México que escaló incontrolable añoran su vida en Nuevo Laredo, Monterrey, San Luis Potosí y otras áreas del territorio mexicano.

Cuál es su sentir frente a la desvariantes y aterrorizada idea de la deportación masiva, preguntó el reportero a Manuel S.

“Estamos preocupados, muy preocupados ante la posibilidad de ser deportados. Somos siete de familia y nadie tiene documentos. Somos muy cuidadosos y tratamos de no violentar las leyes”, explica Manuel, mientras toma un cigarrillo y lo enciende con profunda bocanada de humo que refleja su preocupación.

“Tenemos diez años viviendo aquí en Laredo”, explica Manuel. “No queremos regresar a México. Las cosas allá no andan bien. Los criminales son dueños de México y no hay futuro”.

Manuel y sus hijos son hábiles en el área de construcción, carpintería y mecánica. Sus vecinos los contratan para trabajos porque sus costos son razonables y los recomiendan, al grado que rancheros del área los tienen siempre ocupados.

Manuel vive en una casa confortable por su trabajo. Su hija, Leticia, está próxima a casarse y su futuro esposo sabe que ella no cuenta con documentos, pero la quiere y la quiere bien para unir sus vidas. A finales de diciembre contraerán nupcias.

Sus cuatro hijos varones son muy bien portados y también han cultivado una relación de noviazgo y su futuro podría ser bueno. Sin importar su estatus las novias de cada uno de sus hijos los quieren. Ellas conviven con la familia en carnes asadas y otras celebraciones. Viven la vida normal, pero ahora enfrentan un futuro incierto.

Sus hijos saben que si la policía o cualquier otra autoridad los retiene podrán deportarlos al haber cometido alguna infracción.

Es la razón por la que las novias de sus hijos son las que conducen los vehículos.

Cuando una persona conduce sin documentos y es detenida el policía puede o llama a la Patrulla Fronteriza.

Recientemente el alguacil Martin Cuellar dijo que ellos de hecho no deportaran a nadie, porque es un trabajo de la Patrulla Fronteriza.

“Mi función es proteger la vida de los habitantes de Webb”, dijo Cuellar.

Miguel Rodriguez, jefe de la policía, indicó que el proceso marca si alguna persona no tiene documentos y comete falta grave o menor, de alguna manera se da parte a la Patrulla Fronteriza.

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