MIGUEL TIMOSHENKOV
LAREDO, TX. – La mesa directiva de United ISD prevé que en los próximos años la educación, con la serie de eventos que reducen su presupuesto, los obliga a planear no solo para el mañana.
Los escenarios que se presentan frenan su crecimiento e inversiones en nuevos edificios y expansiones.
El déficit de $44 millones y la ausencia de 3,800 alumnos en sus aulas les obliga a reflexionar que su presupuesto se reducirá con la Ley Texas Education Freedom Accounts que entró en vigor el 4 de febrero.
Los estudiantes de UISD o cualquier otro distrito podrán cruzar la línea de la educación privada donde los padres podrán solicitar las cuentas educativas para cubrir la educación privada, así como educación en casa, además de entornos educativos aprobados.
Contado con la documentación correcta les tomará entre 10 a 20 minutos para cumplir con protocolos, al menos uno de los padres debe ser residente o ciudadano de Estados Unidos.
Los padres podrán recibir hasta $10,474 por estudiante, dependiendo cuantos padres harán esa decisión de trasladar a sus hijos a la educación privada.
Los miembros de la mesa directiva han indicado que no desearían cerrar ninguna escuela o consolidarlas, pero las circunstancias financiera y los futuros escenarios no son favorables a los nuevos tiempos.
Javier Montemayor, presidente de la mesa directiva de UISD, dijo que la decisión que se alcanzará no será fácil, considerando que hay que ver más allá de mañana y observar el comportamiento dentro de los próximos años como vivirá la educación.
Quienes están preocupados son educadores y empleados administrativos para conocer cómo será su suerte en esta decisión que habrán de tomar donde se cree que será inaplazable.
.
