MIGUEL TIMOSHENKOV
LAREDO, TX. – El gobierno local explora tres opciones como segunda fuente de agua potable para prevenir futuros, ya que están evaluando que se reduzca el caudal del Río Bravo.
El alcalde Victor Treviño dijo que están en pláticas con Legacy Water Supply que explora como alternativa el Acuífero de Carrizo-Wilcox que implicaría invertir en infraestructura de tubería en un promedio de 100 millas.
El Acuífero Carrizo podría garantizar agua hasta por más de 100 años. También se podrían cavar pozos profundos en diferentes áreas de la ciudad para garantizar el suministro, ahora que el crecimiento de la ciudad es mayor.
Se considera la posibilidad de desalinizar el agua del mar, que implicaría también infraestructura.
Tricia Cortez, directora del Centro de Estudios del Río Grande, ha indicado en reiteradas entrevistas que debe cuidarse el uso del agua del Río Grande porque esta fuente reduciría su afluente, indicando que hay que seguir buscando fuentes secundarias.

RISC recientemente asistió a una conferencia en la Cumbre One Water en Pittsburgh para aprender cómo otros en todo el país están transformando el uso del agua a través de la equidad, resiliencia climática e inversión pública.
Nuevo Laredo ha mostrado un significativo avance de usar las aguas residuales en lo industrial y para la jardinería.
Esto evita consumir el agua potabilizada y que la comunidad tenga un buen acceso a este beneficio.
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