MIGUEL TIMOSHENKOV
LAREDO, TX. – Disparar armas al viento como un desafío a la autoridad puso a tres en prisión en dos casos separados.
Un hombre de 32 años y dos menores de 18 años querían disfrutar la sensación de empoderamiento que un arma ejerce a quien la porta, principalmente si no tienen experiencia en su manejo.
Jesús A. Ramírez Gutiérrez, de 32, consumía licor con un amigo a espaldas de un hotel en 1000 Emerald Valley Drive.
Dijo a la policía que llevando la pistola a la cintura se le ocurrió probar el arma y con siete a ocho disparos confirmó su efectividad.
A las 12:57 a.m., del sábado se alertó de los disparos atrás del hotel y patrulleros encontraron a Ramírez y su amigo tomando licor.
Ramirez tenía el arma en la cintura y admitió que disparó a los arbustos sin que hubiera lesionado a nadie. Lo condujeron a la cárcel del condado.
Se arrestó a Emilio Maldonado y Saulo Sánchez, ambos de 18 años, después que habrían disparado en varias ocasiones un rifle de asalto semiautomático calibre 5.56.
La queja de disparos fue a la 1:40 a.m., del sábado en un paraje de Veracruz y Sonora.
Varios policías y patrullas arribaron a la escena donde se indicó de la balacera.
Una camioneta negra se alejaba del área, policías apresuraron a marcarles el alto, se procedió a investigación y encontraron casquillos percutidos en el vehículo.
Se dieron a la tarea de localizar el arma que habían abandonado cuando escucharon que la policía se acercaba.
Se peinó la zona y los oficiales localizaron el rifle semiautomático semi oculto entre matorrales.
El rifle calibre 5.56 fue localizado y llevado como evidencia de que los sospechosos estuvieron disparando, encontraron además dos casetes vacíos que fueron imputados por un cargo de disparo de arma de fuego dentro de un municipio. Fueron trasladados a la Cárcel del Condado de Webb.
