TIEMPO DE OPINAR.

RAÚL HERNÁNDEZ MORENO.

Historias de reporteros 21

Filomeno Mata y el Diario del Hogar

-Combatió la dictadura de Porfirio Díaz

-Fue encarcelado alrededor de 50 veces

-En su imprenta se editaban periódicos opositores

-El Hijo del Ahuizote y Regeneración

Tiempo de opinar.

Raúl Hernández Moreno.

11-julio.

Si hay un personaje sufrido en la historia del periodismo nacional, es el potosino Filomeno Mata, que estuvo preso alrededor de 50 veces. La última vez estuvo encarcelado siete meses, recuperó su libertad a fines de mayo de 1911, pero salió convertido en una piltrafa humana: padecía reumatismo articular, tenía dañados el hígado y los riñones, y tenía dificultades para conciliar el sueño. Semanas después, el 2 de julio, murió, a los 65 años de edad, a tres días de festejar su cumpleaños.

A sus funerales asistieron miles de personas, que lo acompañaron mientras era velado en una funeraria, durante el paso del cortejo por las calles y al ser depositados sus restos en su última morada. Entre los muchos asistentes, estuvo el triunfante Francisco I. Madero, intelectuales como Antonio Díaz Soto y Gama, Heriberto Frías, el periodista Félix Palavacini, el liberal Juan Sarabia, Juan Sánchez Azcona, que se convirtió en secretario de Madero ya como presidente.

El 16 de septiembre de 1881, Filomeno Mata fundó El Diario del Hogar, tabloide de cuatro páginas, que se vendía a 5 centavos el ejemplar. En un principio en sus páginas incluía recetas de cocina por lo que la gente le impuso el sobrenombre de “Diario de los frijoles”.

También publicaba dos novelas, en entregas, un tipo folletín encuadernable y otra en el cuerpo del periódico.

Durante los primeros cinco años, en El Diario del Hogar, publicaron escritores de renombre, como Guillermo Prieto, Vicente Riva Palacio, Ángel Pola, Juan de Dios Peza, Ignacio Manuel Altamirano, Hilarión Frías y Soto. Era una publicación literaria.

Al cumplir tres años, Mata decidió quitarle “El” al nombre y desde el 16 de septiembre de 1886 se llamó “Diario del Hogar”.

En 1884, en las elecciones presidenciales, Ignacio Manuel Altamirano, colaborador de Diario del Hogar, se registró como candidato, además de Porfirio Díaz, Ramón Corona, Vicente Riva Palacio y los generales Gerónimo Treviño y Trinidad García Álvarez.

A pesar de que competía Altamirano, Mata dio la instrucción de no publicar una sola línea a favor del escritor, y se justificó señalando que lo hacía para no influir en el ánimo de los ciudadanos y escribió un editorial en el que justificó esta imparcialidad porque “sólo de esta forma podrá realizarse el más caro ideal democrático: el de sufragio libre y efectivo”.

En 1887, cuando Porfirio Díaz anunció que buscaría la reelección presidencial, Filomeno Mata decidió radicalizarse y enarbolar la bandera de la democracia. Reunió a sus reporteros y colaboradores, les anunció que combatiría la reelección de Díaz y les planteó dos cosas: si estaban de acuerdo, podían continuar en el diario; si no lo estaban, debían renunciar. Dos o tres decidieron irse.

Mata inició una batalla contra la dictadura en la que no cejó. En 1890 fue encarcelado por primera vez. Cuatro policías entraron por la fuerza a su casa, maltrataron a los hijos menores, llegaron a la alcoba conyugal y lo apresaron.

Ese mismo año, al salir a la calle, es atropellado y sospecha que es por instrucciones del jefe de la policía, Miguel Cabrera, el mismo que el 18 de noviembre de 1910, se presentó en la casa de los hermanos Serdán, en Puebla, y fue recibido con un balazo, que lo mató.

Más adelante, lo obligaron a desalojar las instalaciones donde se imprimía el periódico, con el pretexto de que necesitaban el inmueble para oficinas oficiales. El nuevo local se instaló enseguida de la casa de Mata, en un edificio de tres pisos, para lo cual tuvo que vender su hogar para terminar la construcción.

Para 1893, Mata lleva ya 45 ingresos a la cárcel de Belén, resultado de sus reiteradas críticas al gobierno del general Díaz. En una de esas estancias, conoce a 18 redactores de diversos periódicos que están presos, por las mismas razones de Filomeno y publica sus retratos en la edición del fin de año.

Y es que la misma represión con que el gobierno de Díaz actuaba contra Diario del Hogar, se aplicaba a la prensa oposicionista, a la cual el potosino apoyaba, incluso publicando las ediciones de Hijo del Ahuizote, de Daniel Cabrera, cuando a este le clausuraron su imprenta.

Mata no dudó en acceder a publicar al citado Hijo del Ahuizote y más tarde también lo hizo con Regeneración, de los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón y en ambos casos, paró en la cárcel, por ese “atrevimiento”.

Cuando en la prensa de Diario del Hogar se publicó el Hijo del Ahuizote se incluyó una caricatura de un hombre con cuerpo de reptil. El gobernador de Guerrero se dio por aludido, se quejó ante un juez y éste ordenó la aprehensión de Filomeno Mata y como no estaba presente al momento de que la policía llegó, detuvieron a su hijo Luis Mata, de 21 años, que se responsabilizó de la edición.

Más tarde, en Regeneración se publicaron notas en las que, según el jefe político de Huajuapan de León, Oaxaca, lo agredían y como el periódico se imprimía en las instalaciones de Diario del Hogar, un juez ordenó la clausura del inmueble y la detención y encarcelamiento de Mata.

En un número, Mata escribe: “Siempre hay que decir la verdad, o, mejor dicho, la que nosotros nos parezca que es lo cierto. Y hay que decirla con palabras recias, que se escuchen como el estampido del cañón. Pero si más tarde nos convencemos de que estábamos equivocados, la nueva verdad hay que gritarla más fuerte aún, para que resuene como el estallido de cien cañones”.

En diciembre de 1909, Filomeno Mata y su hijo Luis, fueron apresados y sentenciados a cinco meses de cárcel, por haberse atrevido a publicar y comentar que venían las elecciones presidenciales de 1910 y preguntaban, ¿cómo le irá a la prensa independiente?

El juez primero de distrito Juan Pérez de León determinó que esos comentarios eran un ultraje a los secretarios de Justicia y Gobernación.

El 5 de abril de 1910, se realizó la convención del Partido Antirreeleccionista en la que se eligió a Francisco Madero y José María Pino Suárez como candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la república, a la que fue invitado Filomeno Mata, pero como estaba preso era imposible asistir físicamente.

En cambio, escribió una carta que su hijo Luis presentó ante la convención, que fue leída, en medio de ruidosos aplausos de la concurrencia, y en la cual el periodista comunicó que su voto era para la fórmula Madero-Pino Suárez.

Varias semanas después, recuperó su libertad. Para ese momento Porfirio Díaz renunció a la presidencia de la república y se embarcó en el buque de vapor alemán Ypiranga, rumbo a Europa, de donde ya no regresó, pues murió el 2 de julio de 1915, en París y fue enterrado en el panteón de Montparnasse.

El 2 de julio de 1911, Mata falleció y su ejemplo, como paladín de la libertad de expresión, perdura hasta nuestros días.

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