-Difícil tarea la suya, con un PRI achicado
-Tren maya inicia con deficiencias
Tiempo de opinar
Raúl Hernández Moreno
Mercedes del Carmen Guillén San Vicente es la nueva presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI, en sustitución del cabecista Carlos Solís Gómez. Su nombramiento fue hecho por Alejandro Moreno, con fecha del 15 de diciembre. Como secretario general se designó a Luis Enrique Arreola.
La ex diputada federal y local, ex secretaria general de gobierno con Tomas Yarrington y ex procuradora de justicia con Eugenio Hernández, llega al PRI en un momento difícil, pues su antecesor le entregó al PAN la poca estructura territorial que le quedaba al PRI.
El PRI ya no es la sombra de lo que fue. Se ha ido achicando en cada nueva elección, desde el 2012 a la fecha y le peor es que desde el 2021 se subordinó a las órdenes del PAN de Cabeza de Vaca. Lo hizo porque el PAN era gobierno y había forma de meterle mano a los recursos públicos para garantizar la operatividad del partido en el territorio.
Pero ahora los dos partidos están unidos por la pobreza franciscana y no porque compartan los principios del Presidente López Obrador sino porque los fracasos electorales los llevaron a ese terreno.
En fin, veremos que puede hacer Paloma Guillén por el PRI, porque sus mejores momentos políticos ya pasaron y no fue casualidad que en el 2021 compitió por la alcaldía de Tampico y fue enviada al tercer lugar de las votaciones.
En otro tema, con atraso de varias horas y a una velocidad de 29 kilómetros por hora, inició operaciones el Tren Maya. Además solo están listas 14 de las 34 estaciones. No está terminado pues, pero ya se sabe que tenemos un Presidente terco empeñado en que sus obras insignia operen, sin importar que hagan falta obras alternas.
Ahí está la refinería Dos Bocas, inaugurada a mediados del 2022, a pesar de no estar terminada.
Lo mismo pasó con el aeropuerto Felipe Ángeles, puesto en operaciones mediante decretos, igual que ocurría en la decena trágica y en los gobiernos neoliberales. Este país no tiene remedio.
Ahora el Presidente está empeñado en que operen trenes de pasajeros por todo el país. Hasta ahora solo había el Chepe que cruza las Barrancas del Cobre, el que cubre la ruta Guadalajara-Tequila, y el que va de Puebla a Cholula y ahora hay que sumar el Tren Maya.
El Chepe y el de Tequila, son extremadamente caros. Son para turistas pudientes, aunque en el caso del primero se ha preferencia a los indios tarahumaras para que lo usen con cuotas muy subsidiadas. El de Tequila cuesta casi 4 mil pesos, por 60 kilómetros de recorrido, aunque incluye algunas amenidades. El de Puebla-Cholula es gratuito.
En fin, esperemos que el tren Maya mejore pronto sus servicios y que en el futuro los trenes de pasajeros regresen a México y sean tan exitosos como en Europa, para lo cual será importante que haya demanda, pues sin esta el servicio estará condenado al fracaso.
Una de las rutas previstas es la Nuevo Laredo-Monterrey. Esperemos que surja un empresario interesado en operarla.