Era la única solución.
EVARISTO BENÍTEZ CASTRO.
Hace unas cinco semanas en charla de café, un conocido abogado originario de Río Bravo pero avecindado en la capital de Tamaulipas desde hace décadas, y viendo la complejidad para elegir las opciones disponibles en las boletas para que el ciudadano emita su voto en la jornada electoral del primero de junio entrante para obtener Jueces, Magistrados y Ministros en el país, me preguntó……
Oye Benítez….¿tú como le harías para que el ciudadano tenga primero el conocimiento y luego la voluntad de votar a favor de x o z?.
Le Petit, nombre de cariño del abogado en comento, si bien es un hombre ilustrado pero también es «un hombre del sistema», por lo que no pude precisar si tenía intenciones ocultas la pregunta, de modo es que dudé unos segundos pues además habíamos unos siete u ocho comensales.
La única solución, contesté, y asumiendo que tengo lana y poder, haría un «programa de capacitación electoral» y adiestraría liderazgos en los seccionales del país para que éstos a su vez ilustren a sus acarreados antes de concurrir a la casillas, le manifesté a Le Petit.
Es así que cuando me enteré, el fin de semana anterior, que MORENA-GOBIERNO, están repartiendo millones de «acordeones electorales» para por un lado enseñar a votar y por otro para darles instrucciones por quien votar, me dije a mí mismo…..
¡¡¡Vaya, hasta que intervino alguien que verdaderamente conoce de organización electoral!!!. Supongo que mi amigo Le Petit también tuvo la misma reflexión.
Quienes tenemos experiencia laboral en lo órganos electorales mexicanos, no podíamos llegar a otra conclusión para responder a Le Petit: era NECESARIO capacitar al elector induciendo mecanismos e identidades para «orientar» su voluntad cívica.
Ante esa certeza, cuando me entero de los millones de «acordeones electorales» que los cientos de miles empleados del gobierno federal están distribuyendo a lo largo y ancho del país…..¿Quien es el guapo o guapa capaz de detenerlos?.
La realidad, simple, llana e incontrovertible, es que pasamos por una etapa política en el país del partido hegemónico, dominante e inescrupuloso; un nuevo PRI relanzado.
La simbiosis MORENA-GOBIERNO no tiene enemigo peligroso por delante; pero…..¿Por detrás?. Ese será nuestro siguiente tema amable lector.
Corrí el riesgo y contesté con toda sinceridad;
